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Cannatech en Tel Aviv

Cannatech es el congreso de cannabis medicinal más grande del mundo. Su última edición se celebró en Tel Aviv, en el centro de convenciones del puerto de la ciudad. Allí se reunieron más de 1,000 participantes de 45 países diferentes, empresarios, dueños de farmacéuticas, cultivadores, biólogos, emprendedores…

En el acto inaugural del evento el exprimer ministro israelí Ehud Barak, y ahora gran inversor en la industria del cannabis, dio la bienvenida a los asistentes a Israel, “el país de la miel, la leche y, ahora, el cannabis”, según dijo. Israel efectivamente es uno de los mayores inversores del mundo en cannabis medicinal, no solo en la producción, sino principalmente en la investigación y desarrollo. E Israel está en el centro de este enorme crecimiento debido a un bien desarrollado sistema en el cual participan los especialistas, tanto en lo económico como en lo médico, bajo directrices del gobierno. El país va unos diez años por delante de otros en la innovación de la industria del cannabis, según Saul Kaye, farmacéutico y director ejecutivo del fondo de inversión iCAN: Israel-Cannabis, promotor de Cannatech.

La Universidad Hebrea de Jerusalén tiene un centro multidisciplinario de investigación del cannabis, la Universidad de Ariel ofrece un curso sobre su uso medicinal, y la Organización Volcani para la Investigación Agrícola está construyendo un instituto de investigación. Además, el Gobierno israelí anunció el año pasado que iba a aumentar el número de médicos autorizados para recetar marihuana, y amplió recientemente las licencias para facilitar la participación de tantos cultivadores como pueda aceptar el mercado. Este año anunció planes para descriminalizar el uso personal de la hierba y ha aprobado su exportación.

A lo largo de los años el cannabis se ha utilizado para el tratamiento de enfermedades como diabetes, Parkinson, epilepsia, mieloma, psoriasis, fibromialgia, estrés postraumático, cáncer, esclerosis múltiple, dolor crónico y fracturas de huesos.

Otro motivo por el que Israel es pionero en la industria está en que, una vez que el cannabis se ha cultivado, extraído y analizado, necesita sistemas de suministro para la dosificación apropiada como, por ejemplo, tabletas, parches, inhaladores nasales o cigarrillos. Y aquí es donde entra en juego la creatividad israelí.

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